18.1.15

Zaragoza Redistribuye ha sido un éxito social

Paralizar los presupuestos de la ciudad de Zaragoza, como ha hecho IU durante este tiempo, con el perjuicio que conlleva para la ciudadanía, no tiene sentido en un partido que presume de apoyar a la sociedad.

No es la primera vez que dejan con el culo al aire al gobierno del ayuntamiento, en ese tripartito de facto del que también forman parte junto a Chunta Aragonesista, aunque estos sí han estado a la altura de la situación actual de la ciudad. 

La maniobra de IU han retrasado los  presupuestos que urgían su aprobación, dado que en mayo 2015 las elecciones pueden traer nuevos gobiernos y eso limita su ejecución.

Y ahora viene la jugada, quitar de un plumazo el programa Redistribuye, algo que siempre les molestó desde sus inicios, ha sido su as de la manga para volver a apoyarlos. No me creo que el hecho de rebajar 350.000 de esa partida de los 500.000 euros en el concepto de Zaragoza Redistribuye haya sido el causante de castigar a toda la ciudadanía. Justificación además de económica muy discutible, ya que basan su argumento en que la acción de recoger alimentos en manos de voluntarios estigmatiza a la persona.

Estigmatiza el haber llegado a esa situación de pobreza, no las formas de recibir la ayuda. Ayuda criticada por ellos desde su implantación y recibida por más de 250.000 personas necesitadas y que se van a dejar de dar con la excusa del miserable ahorro y la humillación del que la recibe. Nadie ha reparado en  la labor a coste cero de cientos de voluntarios.

Sentimiento de participación afectiva de estos que hacen la entrega y que afecta al ciudadano que la recibe. Personas que por motivos diferentes han llegado a esa situación y en esa entrega nunca les falta una sonrisa y palabras de afecto ¿Eso estigmatiza?

Deseo de todo corazón que la ayuda les siga llegando de la forma que sea pero que no le falte al ciudadano necesitado, en un tiempo donde la pobreza se ramifica por cualquier barrio de esta ciudad. Pero me queda la duda de si también no será humillación (algo que tanto les preocupa), que al pasar la tarjeta por el lector de barras, rechace el código  de alguno de los alimentos no autorizados en cualquier supermercado ¿esto puede también llegar a estigmatizar? No se trata de demostrar qué es mejor, pero señores de Izquierda Unida si eso es lo que querían ya lo tienen, pero no todo vale

Daniel Gallardo Marín