10.8.12

Hay que cuidar más y mejor el Ebro, a su paso por Zaragoza

El cuidado del Ebro a su paso por Zaragoza es cuando menos escaso y volvemos a nuestra ancestral visión reducida de pensar que el Ebro es un “estorbo” para la ciudad en vez de una calle principal a la que hay que cuidar y dar sentido urbano. 

Tras la retirada de las 12 toneladas de algas crecidas en el Ebro a su paso por Zaragoza, en los tres tramos sobre los que se ha actuado, nos quedan decisiones más costosos y complejas para que el Ebro no se convierta en un problema fijo, tal vez la más importante sea volver a poner en caudal zonas que ahora no tienen profundidad y que representan un serio peligro si volviera una riada de las que periódicamente tiene el río Ebro por Zaragoza. En algunas zonas de la margen izquierda estamos hablando de la pérdida de un metro de profundidad, de la creación de grandes playas de piedras por efecto de las obras de la Expo o de los nuevos edificios junto a Helios, y que convierten al Ebro en un río peligroso en los inviernos duros y en un río poco natural o manipulado por las actuaciones in control. 

Si a eso le añadimos —como hoy mismo ha vuelto a reiterar la Asociación Vecinal del Arrabal— de la mala calidad en la que hemos convertido el Parque Macanaz, desconocido para los muchos que tenemos el recuerdo de una zona casi boscosa, con mucha sombra y muy útil para los veranos duros de Zaragoza, nos damos cuenta que las actuaciones sobre las orillas del Ebro, han resultado muy “guapas” para un momento particular, pero que hay que seguir trabajando sobre el Ebro y su entorno más cercano pues representa una gran riqueza para Zaragoza y para sus vecinos. 

Y no, por favor, no, que no se me hable de presupuestos. Hacer un trabajo bien o mal, no es cuestión de presupuestos sino de decisión y errores. Exigir que las obras privadas se hagan con arreglo a ley es cuestión de estar trabajando cuando se deben tomar decisiones. El Ebro es de todos los aragoneses, no solo de los zaragozanos. Lo dido para que lo escuche la DGA.