25.1.18

Demérito e incapacidad. Deformación amateur

No sabemos qué va a ser de este Blog. Es casi seguro que estemos leyendo el epílogo. Todos los libros tiene su página final y luego viene la tapa que lo cierra todo. 

Los excelentes colaboradores han colaborado mucho, los lectores habéis leído mucho más. Pero el intercambio y sinergias entre vosotros y nosotros no ha existido en la medida en que me exigí al principio. 

Han sido casi 8 años. Casi un millón trescientas mil visitas en ese tiempo. Este blog era, es, siempre lo fue, libre de polvo y paja. Creo que no muchas veces fue creído así, pero eso siempre es culpa mía. 

Es tanto lo que deberíamos seguir haciendo, tanto lo que nos falta en Zaragoza y Aragón, tanta la necesidad de seguir trabajando desde el gota a gota, que cuesta cerrar una ventana. 

Pero a veces cerrar es lo mejor para seguir trabajando desde otras ópticas, si las anteriores no llegan a su objetivo. El objetivo de este blog era conseguir lo imposible en estos tiempos líquidos y embarrados. La interacción. 

Espero que alguien se lleve a los lectores, que son la única gasolina que necesitamos para mover nuestra tierra. Ciudadanos aragoneses críticos y ágiles, trabajadores y creadores de más Aragón. Pero desde todas las ópticas, desde todas las posibilidades sociales, desde todos los lugares y temáticas válidas y pacíficas, dialogantes y capaces de diseñar el futuro.

Por eso hay que volver la vista atrás y seguir buscando lo posible…, desde lo imposible.

Julio Puente



Os dejo más abajo el último artículo en este blog de Luis Iribarren. 

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Demérito e incapacidad. Deformación amateur

Aragón debería tener un hacedor de población, como en la vida tenemos al sol como hacedor, según los ángulos y la trigonometría, de los días largos. Esos que, pese al hielo, nos infunden el ánimo de esperanza en el invierno.

Este hacedor sería en parte quien consolidara el crecimiento aragonés a través de los ajustes permanentes, que siempre llegan varios años tarde, de la denostada formación profesional a los famosos nichos que en cada momento presenta el mercado de trabajo.

Esos centros formativos que, como el de Cariñena, forman profesionales para la viticultura y enología, los pegados al territorio que fijan profesorado, población y, lo que es mejor, un ambiente de orgullo. Aunque el medio rural de los padres de la generación boom adviertan como fracaso social que sus críos no quieran estudiar, carreras que no presentan ningún yacimiento de empleo.

Ya volverán a la bodega en última instancia y si es menester.

Así que tenemos muchísimas generaciones perdidas en los medios rurales y urbanos, diez años de desempleo juvenil hasta que se coloquen donde los padres sientan menos vergüenza. Tras agotar todos los intentos posibles, colocándolos donde se conoce a alguien.

Donde el empresario tenga cierto servilismo a trocar respecto del cliente que le pide empleo para su hijo. Los servicios autonómicos de empleo no colocan ni a un 5% de los demandantes, sigue la vía del “hay que tener amigos hasta en el infierno”.

Así que mucha modernidad, muchos semilleros agroalimentarios de última generación en Teruel, mucho aeropuerto y… con la honrosa excepción de la prestigiada formación en restauración, Huesca y Guayente en cabeza… la FP llega tarde para salvar el calzado del Aranda, para generar mecánicos de última generación para la antes denominada GM que tanto tose…

Esa lógica económica de la colocación mayoritaria paternalista y de compadreo tiene un notorio alcance en el empleo público, con más de un 70% de plazas vacantes ocupadas por interinos en los municipios aragoneses, con regidores contratando trabajadores en servicios de ayuda a domicilio sin tener la titulación. Por mero empadronamiento.

Cómo se lo vamos a reprochar. En la esfera privada, salvo excepciones, aunque nos llenen la cabeza de flexibilidad y competitividad, el demérito, la incapacidad, el demostrar y formarse sobre la marcha, el servilismo… campan, hasta que provoques la caída del que te colocó… Que es el que más te conoce… Y así te liberes como replicante de tu obsolescencia programada, dejando de ser esclavo de ese que tanto sabe de tí.

Que será de los grandes técnicos y oficiales que se generen de una FP adaptada a Aragón que no tengan padrinos, señora Merkel. Que bien le vendrán para abaratar su propio mercado no modernista de trabajo.

Luis Iribarren Betés, 25.01.2017


24.1.18

Estamos ante un chantaje y no ante un convenio?

Es obvio negar lo que la factoría Opel ha supuesto para Aragón desde su llegada allá a principios de los años 80. Su arribada en años de crisis, compensaría con creces la desaparición de muchas de las empresas del sector metalúrgico. Yo fui uno de esos miles de trabajadores que fuimos formados en un principio, para más tarde participar en el arranque del primer modelo Corsa, en 1982.

Como trabajador a la hora de negociar el convenio he visto de todo en los 25 años de empleado. En este tiempo han pasado diferentes presidentes, la mayoría intentado reducir al máximo los derechos de los trabajadores, a pesar de demostrar una excelente capacidad de trabajo y profesionalidad. Opel fue pionera en establecer los tres turnos de producción. Se convirtió en la más rentable y productiva del grupo filial de GM y supuso para Aragón un motor de desarrollo sin precedentes, a pesar de los agoreros del principio, que los hubo, que decían todo lo contrario.

La patronal siempre ha presionado e intimidado, además de a los trabajadores, a los diferentes Gobiernos de Aragón para pedir apoyo económico, favor que siempre tuvo. Pero ahora que la fábrica aragonesa ya no rinde cuentas a Detroit, la multinacional francesa PSA no se ha andado por las ramas y ha lanzado su órdago diciendo que o los trabajadores firman las condiciones leoninas que exigen o ya no van a fabricar el Corsa ni se optarán a nuevos modelos.

Esto es un chantaje con todas las letras. Que alguien recuerde a PSA que ha comprado la fábrica más rentable de Opel, que da beneficios y que tienen contrastados sus indicadores de competitividad.

La multinacional francesa tiene que saber también que el corazón de una fábrica es su plantilla y esta ha demostrado su nivel de implicación, su responsabilidad y sobre todo su gran orgullo de fabricar los mejores coches del mercado.

Todo hecho en Aragón.

Así que no echen la culpa de las pérdidas de la anterior empresa a los trabajadores y trabajadoras que han sido y siguen siendo ejemplo de responsabilidad e implicación con la empresa.

¡Ellos y ellas también son empresa porque saben lo que se juegan!

Por eso resulta muy injusto que quieran rebajar sus derechos para equipararlos a los de la plantilla viguesa, cuando no son los mismos trabajadores, productos ni beneficios. PSA ha comprado un tesoro en Aragón. No lo destrocen.

Daniel Gallardo Marin

22.1.18

Restauración del claustro de la catedral de Roda de Isábena

Restauración del claustro de la catedral de Roda de Isábena. 
Lux ripacurtiae: tesoro de Roda    
 Pues sí, como dice esta comarca, la gran desconocida de Aragón con el Maestrazgo, Ribagorza es Naturaleza, es Aventura, es Gastronomía y es Cultura.

Es naturaleza porque presenta el Pirineo aragonés en su estado más magnífico y con todavía neveros, pudiéndose en ella volar, bajar cañones y albergar todo tipo de eventos ciclistas y pedestres. Y es también aventura, llevando a sus límites la comunión con la naturaleza. A mí me gusta simplemente ver el Turbón, asilado y magnífico, es un monte catedral, como la Peña Montañesa u Oroel.

Es gastronomía, porque la patata de Chía, la escuela de Guayente de hostelería, las chacinas y trufas de Graus y los guisos con setas del país y chocolate rayado a lo Bigorre, la dotan de singularidad. Emparentando a su gastronomía más con la de la lejana Borgoña que con la andalusí y judía del Bajo Aragón, el reino de la berenjimiel frita en el mejor aceite del mundo calidad-precio.

Y fundamentalmente es cultura, derivada del condado histórico frontero entre marcas, consolidada por su ubicación de puerta de un Pirineo que no presentaba interés para al-Andalus.

La joya románica más interesante de Aragón, con la catedral de Jaca, en ella se cobija. Debería divulgarse como singular a escala europea pues las catedrales de Jaca, Seu d’Urgell y Ripoll, la trinidad románica principal, al estar sitas en capitales importantes, no tienen ese carácter de pequeño rubí que tiene Roda. Son y fueron más grandes, de ciudades capital.

Lo que es insólito en la historia de Aragón es que se mantuviera una catedral en una población de 60 habitantes cuya sede municipal está en otro, Puebla de Roda, que tiene los servicios. Y no se trasladara a Graus como paso previo a Lérida, tras su reconquista.

El bellísimo y lugar escuela de arquitectura popular Serraduy, municipio de Isábena

Ello ha supuesto que una parte de su patrimonio que podría dar lugar a un museo tan interesante como el Diocesano de Jaca esté en Lérida. Además de que era una bicoca para que entrase como entró Erik el Belga, al que dedicaremos un aragonesxs, que se llevó nada menos que la silla de San Ramón en el no tan lejano 1979.

Se va a adecentar el bellísimo claustro de Roda, tan sencillo pero un lugar público que estremece en su belleza y simplicidad. Se le van a quitar aditamentos, devolviéndole autenticidad románica.

Excelente ocasión para volver a Roda, y conversar con los escasos jóvenes del valle del Isábena en Puebla de Roda, donde se come muy buen condumio modo llonganissa a la brasa, si puede ser de carrasca.

15/01/2018 Luis Iribarren

Turismo y Gastronomía en Aragón. Una oportunidad de futuro

El mundo actual, y también el turismo como actividad, vive una situación que al observador poco avisado podría parecer contradictoria por paradójica. Por un lado, crecen los procesos de mundialización y, por otro, los de puesta en valor de lo local, de lo más cercano. Vivimos en un mundo cada vez más abierto y global que es compatible con el reconocimiento del valor de lo más cercano y la identidad más local, basado en el respeto a la pluralidad, la diversidad y al acervo cultural construido a lo largo de varios siglos de desarrollo de un país, de una ciudad, en definitiva, de un destino.

Por otro lado, refiriéndonos estrictamente a la actividad turística, hay una fuerte competencia entre destinos, buscando éstos factores diferenciadores, que los hagan únicos e irrepetibles, construyendo un relato específico destinado a un segmento concreto de los potenciales viajeros y, aquí, el patrimonio inmaterial (y dentro de él, la gastronomía), juega un papel fundamental, en la medida que la gastronomía apela al lado más emocional del viajero y puede ofrecer experiencias inolvidables que fidelizan al visitante, cuestión importante cuando, para el turista, los destinos son intercambiables para vivir una experiencia.

Además, siguiendo a la Organización Mundial del Turismo, en los modelos de desarrollo turístico actual hay varios ejes sobre los que pivota nuestra actividad: la cultura, la autenticidad y la sostenibilidad y, todos ellos, se aúnan en el turismo gastronómico que se convierte en una posibilidad de desarrollo de la actividad económica local, enriqueciendo las posibilidades de negocio de la producción del sector primario, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y los paisajes, generando oportunidades de negocio basadas en la preservación de la recuperación de la memoria culinaria, adaptándola a los gustos y maneras de cocinar actuales, favoreciendo, por tanto, la generación de empleo a lo largo de todo un país.

En definitiva, la gastronomía es un factor clave para poner en valor y diferenciar un destino, para reforzar el sentido de singularidad, identidad y autenticidad de un territorio, para potenciar su desarrollo económico y para promocionar y dar imagen de marca a un destino, pero para convertirla en producto turístico es preciso que sea un objetivo compartido por toda la cadena de valor (productores agropecuarios, enólogos, industrias de transformación, vendedores locales, etc.) y no solo por quienes se dedican directamente al sector turístico (hoteles, restaurantes, operadores turísticos).

La creación de una marca turística (en nuestro caso, Aragón) requiere la implicación de todos los agentes que actúan sobre un destino, un mensaje único y coherente que permita competir en un mercado de escala internacional creando una oferta (patrimonial, cultural, natural, de ocio) amplia y diversa que enriquezca la oferta de turismo gastronómico, haciéndolo más competitivo, retroalimentándose, puesto que el turismo gastronómico también es un apoyo para la promoción del resto de recursos turísticos de un destino.

El turismo gastronómico, además, es un elemento clave para dirigir el flujo turístico a destinos que, como Aragón, basan su oferta en la calidad y en el patrimonio natural y cultural, alejado de los grandes flujos del turismo masificado conformado por turistas que “se alimentan”, para los que la gastronomía es cuestión menor y, perfectamente, pueden consumir comida rápida uniforme a lo largo de todo el mundo y deslocalizada, sin relación con el destino que se trate, puesto que priorizan el precio antes que la calidad, buscando únicamente satisfacer una necesidad fisiológica.

Por todo lo anterior, es preciso aprovechar uno de los factores diferenciales que hacen de Aragón un destino no intercambiable: la gastronomía con vocación de excelencia apoyada en un relato capaz de convocar las motivaciones emocionales, sin olvidar que la razón comprenderá que la elección de Aragón como destino es la mejor opción.

Basándonos en nuestra oferta y conocedores de que la gastronomía, entre la demanda de nuestros mercados potenciales, es un factor creciente para la elección de un destino, nuestro reto es la búsqueda del turista gastronómico, el que busca conocer mejor la cultura del destino, sus hábitos culinarios, el origen de los productos, que busca un producto individual, de calidad, único e irrepetible, como el mismo Aragón.

Jorge Marqueta Escuer.
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